{"id":13,"date":"2012-04-26T14:54:00","date_gmt":"2012-04-26T18:54:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2018-07-12T12:51:16","modified_gmt":"2018-07-12T16:51:16","slug":"del-arreglo-a-la-composicion-musical-marianela-arocha-sentido-de-pertenencia-conciencia-de-nacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/2012\/04\/26\/del-arreglo-a-la-composicion-musical-marianela-arocha-sentido-de-pertenencia-conciencia-de-nacion\/","title":{"rendered":"Del Arreglo a la Composici\u00f3n Musical"},"content":{"rendered":"<p>Releyendo el libro, \u00abYo soy Compositor\u00bb, de Arthur Honegger, cuya lectura recomiendo ampliamente, encontr\u00e9 varios p\u00e1rrafos muy a prop\u00f3sito de lo que vamos a desarrollar en esta not\u00edcula y cito: \u00abLa composici\u00f3n musical es entre todas las artes, la m\u00e1s misteriosa&#8230; se puede aprender viendo trabajar a un pintor o escultor, e igualmente un escritor puede dictar sus libros; trabajan ante testigos; pero en el instante en que un m\u00fasico concibe una obra para orquesta o de c\u00e1mara, en el momento en que compone, est\u00e1 en tinieblas&#8230;y absolutamente solo, debe terminar completamente la partitura antes de poderla o\u00edr. El pintor y el escultor tienen la facultad de comparar su modelo con la transposici\u00f3n que realizan, se les ve retroceder, confrontar, retomar el pincel o el cincel y corregir un defecto&#8230; para los m\u00fasicos es imposible verificar antes de la primera audici\u00f3n, cuando queremos rectificar es demasiado tarde\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEl m\u00fasico debe inventar primero su modelo y reproducirlo despu\u00e9s; no puede uno contentarse con reproducir la forma, una Sonata puede efectivamente servirnos de modelo, pero lo que importa es el material sonoro: los temas, los motivos, las melod\u00edas, los ritmos. Si hago un calco soy un plagiario consciente, pero in\u00fatil<\/p>\n<p>Conversando en diferentes ocasiones, sobre el arte de arreglar y de componer, he sostenido que si bien un buen arreglo puede realzar la composici\u00f3n popular m\u00e1s sencilla y a\u00fan siendo en si mismo una joya de la recreaci\u00f3n musical, no podemos olvidar que la condici\u00f3n del arreglista es an\u00e1loga a la del pintor o escultor quienes disponen de la materia prima (la naturaleza, las im\u00e1genes de su habitat, todo lo que tienen ante sus miradas) para realizar su pintura o escultura, en este sentido el arreglista dispone de la composici\u00f3n popular o folkl\u00f3rica sobre la cual aplica su mayor o menor ciencia arm\u00f3nica y contrapunt\u00edstica para realizar la partitura; mientras que el compositor solo dispone de su creatividad e imaginaci\u00f3n que genera las ideas, suficientemente originales, para desarrollar posteriormente, durante el proceso de la composici\u00f3n, la obra de arte; parafraseando a Honegger, el compositor debe inventar primero su modelo y reproducirlo despu\u00e9s, es decir inventarlo todo.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por esto, encontramos buenos arreglistas que no son realmente compositores, son buenos para trabajar las ideas de otro compositor, suficientemente imaginativo, pero con frecuencia no saben qu\u00e9 hacer con sus propias ideas, cuando las tienen; los oimos entonces abusar de las progresiones arm\u00f3nicas y mel\u00f3dicas, redundar en encadenamientos y resoluciones arm\u00f3nicas de su preferencia y a menudo, cuando su ciencia se centra en la armon\u00eda, fundamentalmente, constatamos tambi\u00e9n falta de creatividad r\u00edtmica y pobreza mel\u00f3dica, pues ambas casi siempre, est\u00e1n supeditadas, como subproducto, a la armon\u00eda.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de este tema tratado con mas detalle en mis dos not\u00edculas anteriores, es interesante e ilustrativa la tesis de Honneger con respecto a la Armon\u00eda a la que no desde\u00f1aba pero que ubicaba en importancia, siempre en relaci\u00f3n de equilibrio, con los otros factores de la composici\u00f3n musical:<\/p>\n<p>\u00abPara mi el \u00abplan tonal\u00bb es algo que dejo aparte; ni siquiera comprendo lo que tal cosa quiere decir&#8230; con el mismo Vincent d&#8217;Indy, he tenido numerosas y amigables controversias sobre este cap\u00edtulo. As\u00ed le dec\u00eda que el dogma de la tonalidad me parec\u00eda una noci\u00f3n extinguida. Era algo as\u00ed como obligar a un dramaturgo contempor\u00e1neo a observar la unidad de lugar de la tragedia cl\u00e1sica: !tantas Obras Maestras se privan de ella alegremente! Lo que da unidad a una composici\u00f3n musical, es el conjunto de parentescos mel\u00f3dicos y r\u00edtmicos, mucho mas importantes para el esp\u00edritu del oyente que la correspondencia de las tonalidades. No todo el mundo tiene o\u00eddo absoluto\u00bb<\/p>\n<p>\u00abNo es que la m\u00fasica tonal haya dejado de vivir: pero me parece que ya no podemos admitir ese fetichismo de la tonalidad, bajo la cual se han inclinado generaciones enteras de m\u00fasicos. Mucho mas importante que el equilibrio tonal son los equilibrios mel\u00f3dicos y sobre todo r\u00edtmicos\u00bb<\/p>\n<p>\u00abPor cierto nuestro material musical contempor\u00e1neo esta basado sobre la escala de doce sonidos cromaticos, pero empleados con la misma libertad que las letras del alfabeto para el poeta o los colores del prisma para los pintores\u00bb<\/p>\n<p>Por otra parte y con frecuencia he observado que muy buenos arreglistas utilizan superabundancia de recursos arm\u00f3nicos y contrapuntisticos, \u00abarropando\u00bb la sencillez del original que toman por modelo, en estos casos, siempre recuerdo a esas princesas orientales (chinas, tailandesas, japonesas) que est\u00e1n recubiertas de brocados y telas exquisitas, joyas, tocados y afeites, que solo nos permiten ver su rostro y al final no sabemos c\u00f3mo son las l\u00edneas de su cuerpo, sus pies, el color y la textura de su pelo; es decir todo lo que ata\u00f1e a su belleza original.<\/p>\n<p>Indudablemente mucho han contribuido, los buenos arreglistas, a enriquecer y desarrollar nuestro acervo musical popular, urbano y folkl\u00f3rico, no solo en la m\u00fasica coral donde han sido tan prolijos y prolificos, si no tambi\u00e9n en enriquecer y variar el repertorio de instrumentos como el piano, la guitarra y el cuatro, incorporando con patente de legitimidad, por la excelente factura de sus arreglos, las obras populares, que ocupan hoy d\u00eda un digno lugar en los repertorios de los instrumentos mencionados. En nuestros pa\u00edses hispanoamericanos, donde la riqueza sonora aut\u00e9ntica, se funda en la m\u00fasica popular y folkl\u00f3rica, ha cobrado inusitada fuerza e importancia este g\u00e9nero del arreglo musical, ha permitido elevar a piezas de concierto, mucha m\u00fasica valiosa que nos caracteriza y que de otra manera hubiera quedado, represada o limitada al c\u00edrculo del cual provienen.<\/p>\n<p>Desde otro angulo, el compositor creativo e imaginativo, trabaja mejor con sus ideas, en ellas encuentra todo lo que necesita para realizar la Obra Musical; pero debe crearlas de la nada, recordemos que el sonido es abstracto e intangible, no basta con tener t\u00e9cnica y ciencia musical, sin imaginaci\u00f3n sonora y r\u00edtmica, no puede realizar su obra de arte, en este sentido, siempre debe estar alerta y a contramano con las modas y el gusto f\u00e1cil del p\u00fablico; tal vez por esto, es m\u00e1s atractivo para \u00e9l, emplear todas sus energ\u00edas en desarrollar sus ideas y descuide o subestime el arte de arreglar, no hemos sabido que los grandes Maestros de la Composici\u00f3n Musical Europea del pasado y del presente, salvo excepciones, hubiesen cultivado el g\u00e9nero; no obstante es mi opini\u00f3n, que aun siendo considerado el arreglo un arte menor (concepto que no comparto) le sirve muy bien al Compositor como elemento de ejercicio cuando la \u00abinspiraci\u00f3n\u00bb falla o se ausenta a pesar del oficio diario; ejercitar el contrapunto y la armon\u00eda para realzar una composici\u00f3n popular o folkl\u00f3rica, mantiene al compositor en actividad recreativa de su oficio y perfecciona y afina su t\u00e9cnica.<\/p>\n<p>En otros p\u00e1rrafos del libro leemos: \u00abCiertamente, en la m\u00fasica, tenemos como en las otras artes, reglas que hemos aprendido y nos llegan de los Maestros, pero adem\u00e1s del oficio reflexivo y voluntario heredado, queda un impulso del que no somos, por as\u00ed decirlo, responsables, es una manifestaci\u00f3n subconsciente, que se nos presenta inexplicable; componer m\u00fasica es querer parar una escalera, sin poder apoyarla contra un muro y sin andamiaje alguno&#8230; el edificio en construcci\u00f3n solo se mantiene en equilibrio, por el \u00abmilagro\u00bb de una especie de l\u00f3gica interior, de un sentido innato de las proporciones&#8230; soy a la vez arquitecto y espectador de mi Obra, trabajo y considero.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abCuando un obst\u00e1culo imprevisto me detiene, abandono mi banco y me siento en el sill\u00f3n del oyente y me digo: despu\u00e9s de haber o\u00eddo lo que antecede &lt; que desear\u00eda, que pudiera darme, aunque no llegue al estremecimiento del genio, por lo menos la impresi\u00f3n del logro? &gt;&#8230; y trato entonces de encontrar la continuaci\u00f3n, no la f\u00f3rmula banal que cualquiera advierte, si no un elemento de renovaci\u00f3n y un rebote del inter\u00e9s&#8230;<\/p>\n<p>\u00abAfortunadamente, hay en la m\u00fasica una gran parte de magia, no es comparable a ning\u00fan otro arte; nuestros antecesores eran prudentes cuando exclu\u00edan de la \u00abBellas Artes\u00bb a la m\u00fasica. De un lado la m\u00fasica y del otro lado, la pintura, la escultura, el grabado, la arquitectura. A pesar de las leyes tomadas a la tradici\u00f3n la m\u00fasica contiene una parte de milagro\u00bb<\/p>\n<p>(Arthur Honegger \u00abYo soy compositor\u00bb- editorial Ricordi americana &#8211; Buenos Aires (1952)<\/p>\n<p>He transcrito parte muy breve del testimonio de uno de los Compositores europeos m\u00e1s trascendentes del siglo XX, para ilustrar y calibrar, de la experiencia de un gran artista, el misterio de la Composici\u00f3n musical.<\/p>\n<p>En cuanto al compositor de m\u00fasica contempor\u00e1nea, podemos decir que personifica la actividad y preocupaci\u00f3n de un hombre que se dedica a fabricar un producto que nadie quiere consumir, es, desafortunadamente, en esta sociedad muy moderna en pr\u00e1cticas y usos tecnol\u00f3gicos y por lo mismo e inexplicablemente, de gustos musicales anacr\u00f3nicos, una especie de intruso que quiere imponerse en una mesa a la que no ha sido invitado&#8230; y para colmo, despu\u00e9s de culminar su partitura con buena dosis de talento, todav\u00eda depende de un buen int\u00e9rprete que entienda y guste de la m\u00fasica contempor\u00e1nea y de una edici\u00f3n aceptable que seguramente no podr\u00e1 pagar de su bolsillo, por lo que, adem\u00e1s, necesita ser un buen gerente para promocionar y difundir su Obra.<\/p>\n<p>Por eso y por otras razones de peso, es tan importante en nuestros pa\u00edses, la creaci\u00f3n de una \u00abImprenta Nacional de M\u00fasica\u00bb y el desarrollo de una pol\u00edtica de apoyo econ\u00f3mico al Compositor, que le permita pagar al int\u00e9rprete los honorarios dignos y motivadores, para la interpretaci\u00f3n y grabaci\u00f3n adecuadas de las Obras musicales, dejando as\u00ed un testimonio impreso y expreso (de expresi\u00f3n) de su Obra, que pueda garantizar su trascendencia en el tiempo y en la historia, sin la dependencia permanente y limitadora de un eventual int\u00e9rprete.<\/p>\n<p><em>Francisco Zapata Bello.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Releyendo el libro, \u00abYo soy Compositor\u00bb, de Arthur Honegger, cuya lectura recomiendo ampliamente, encontr\u00e9 varios p\u00e1rrafos muy a prop\u00f3sito de lo que vamos a desarrollar en esta not\u00edcula y cito: \u00abLa composici\u00f3n musical es entre todas las artes, la m\u00e1s&#8230; <a class=\"more-link\" href=\"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/2012\/04\/26\/del-arreglo-a-la-composicion-musical-marianela-arocha-sentido-de-pertenencia-conciencia-de-nacion\/\">Seguir leyendo &rarr;<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-13","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-entre-notas-y-noticulas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":622,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13\/revisions\/622"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/franciscozapatabello.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}